Santa Eulària rebajará por tercera vez el IBI rústico y ampliará las bonificaciones para familias y vivienda

La nueva reducción beneficiará a más de 5.400 referencias catastrales y supondrá un ahorro de unos 250.000 euros anuales, que elevará a cerca de 500.000 euros el impacto acumulado de las tres bajadas aplicadas desde 2022.
El equipo de gobierno del Ajuntament de Santa Eulària des Riu llevará al próximo pleno municipal una nueva modificación de la ordenanza fiscal del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que incluye una tercera rebaja del tipo aplicado a los inmuebles rústicos. Además, presentará una ampliación de las bonificaciones para facilitar que más familias puedan acogerse a ellas así como una nueva reducción del 95 % para las Viviendas de Precio Limitado (VPL) destinadas al alquiler. La propuesta tendrá efectos a partir del ejercicio 2027.
La principal modificación será la reducción del IBI rústico del 0,45 % actual al 0,40 %, cinco centésimas menos que supondrán una reducción de la carga fiscal de alrededor de 250.000 euros anuales para más de 5.400 referencias catastrales del municipio. El IBI urbano, por su parte, se seguirá manteniendo en el 0,40 %, el mínimo establecido con carácter general por la legislación estatal para los inmuebles urbanos.
La modificación de dicha ordenanza también amplía el acceso a algunas de las bonificaciones existentes. En el caso de la bonificación adicional para viviendas de protección oficial, que se mantiene en el 50 % durante tres años, se elimina el límite fijo de ingresos de 32.000 euros anuales por unidad familiar y se sustituye por otro equivalente a cuatro veces el IPREM anual vigente en cada ejercicio. También se modifica la bonificación para familias numerosas, que seguirá siendo del 90 % de la cuota. En este caso, se eleva de 200.000 a 240.000 euros el valor catastral máximo de la vivienda para poder solicitarla, con el objetivo de ampliar el número de familias que pueden beneficiarse de esta reducción. El resto de los requisitos se mantiene sin cambios.
Una bonificación del 95 % para las VPL destinadas al alquiler
Entre las novedades de la ordenanza se incorpora una bonificación del 95% de la cuota íntegra del IBI para las Viviendas de Precio Limitado destinadas efectivamente al alquiler con renta máxima regulada. La medida se dirige a viviendas inscritas en el registro autonómico de VPL y alquiladas como domicilio habitual y permanente del arrendatario, siempre que la renta no supere el precio máximo establecido legalmente. Quedan fuera las viviendas destinadas a uso propio, compraventa o alquiler con opción de compra.
Esta nueva bonificación tendrá una duración máxima de dos años y deberá solicitarse, como el resto de las bonificaciones, entre el 1 de enero y el 31 de marzo. Con su incorporación, el Ajuntament suma una nueva medida fiscal vinculada a la vivienda y, en este caso, dirigida específicamente a favorecer que las VPL se incorporen al mercado del alquiler a precio limitado.
La revisión de la ordenanza mantiene, además, otras bonificaciones ya existentes. Entre ellas figura la reducción del 50 % durante un máximo de cinco ejercicios para determinados sistemas de aprovechamiento de energía solar o energía ambiente, así como la bonificación del 50 % durante un máximo de dos años por la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Las tres rebajas del IBI rústico
La propuesta que se llevará para su aprobación en el pleno relativo al mes de septiembre supone dar continuidad a las reducciones aplicadas durante los últimos años. En 2022, el Ajuntament redujo el tipo del IBI rústico del 0,49 % al 0,47 %, una medida que supuso cerca de 100.000 euros menos de recaudación municipal. En 2025 se aprobó una segunda rebaja, del 0,47 % al 0,45 %, que volvió a reducir en alrededor de 100.000 euros la carga fiscal sobre las más de 5.300 referencias catastrales existentes entonces.
Con el nuevo descenso hasta el 0,40%, el tipo aplicado al IBI rústico habrá pasado del 0,49% al 0,40% tras las tres modificaciones, y la reducción acumulada de la carga fiscal derivada de estas rebajas se situará cerca de los 500.000 euros anuales respecto a la situación anterior a su aplicación.
El concejal de Hacienda, Miguel Tur, ha señalado que “esta tercera rebaja demuestra el esfuerzo que venimos haciendo durante los últimos años para reducir la presión fiscal sobre nuestros vecinos. Hemos ido bajando el IBI rústico de forma progresiva y ahora damos un paso más, pero también ampliamos las bonificaciones para que puedan llegar a más familias e incorporamos nuevas medidas vinculadas a la vivienda” Tur ha destacado también que el objetivo es que, “siempre que la situación económica del Ajuntament lo permita, ese dinero permanezca en el bolsillo de los ciudadanos”.
La modificación de la ordenanza deberá ser aprobada provisionalmente por el pleno y posteriormente someterse al periodo de exposición pública previsto legalmente. Una vez completada su tramitación, las nuevas condiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.

























