La campaña, que se iniciará el próximo 3 de agosto y se alargará hasta mediados de septiembre, tiene como objetivo la limpieza de imbornales de la red municipal de alcantarillado.
Con el objetivo de eliminar la acumulación de suciedad que podría dificultar la recogida de agua de lluvia, el próximo lunes, 3 de agosto, se iniciará una nueva campaña intensiva de limpieza de los imbornales de la red municipal.En este caso, un camión de impulsión-succión y una furgoneta hidrolimpiadora serán las encargadas limpieza intensiva de la red de aguas pluviales de Santa Eulària, dando cumplimiento así del plan de prevención de inundaciones Plan Especial de limpieza de Imbornales y redes de pluviales.
La campaña, que se alargará hasta el próximo 11 de septiembre, prevé 30 jornadas de limpieza y un total de 98 actuaciones en calles, tramos y puntos de la red de pluviales e imbornales de distintos núcleos del municipio. Para ello, además de los vehículos, se destinarán operarios especializados en estas labores, así como las herramientas, equipos de protección individual y de señalización viaria necesarios para llevarlas a cabo. Los trabajos comenzarán en Es Canar y Santa Eulària y se irán desplazando por los diferentes núcleos del municipio a lo largo de las próximas semanas.
El objetivo de este tipo de tarea es extraer la suciedad, hojas y papeles que se acumulan dentro de los imbornales y que dificultan la recogida de agua en los días de lluvia, pudiendo llegar a producir inundaciones en las calles. Gracias a esta labor, se limpian los residuos depositados en las tuberías, de forma que éstas recuperen su capacidad hidráulica de transporte.
En total, a lo largo del año se realizan 2 campañas preventivas de limpieza del millar de imbornales que existen a lo largo de los 145km de la red de alcantarillado municipal. Estas, se compaginan con los trabajos correctivos diarios necesarios por ejemplo liberar atascos en colectores, inspección preventiva pozos/colectores, etc.
En la misma línea, cabe recordar que el mantenimiento de estas infraestructuras depende, en muchos casos, de la concienciación ciudadana en el correcto uso de los imbornales, evitando arrojar suciedad, vertidos o papeles a los mismos que provoquen atascos y malos olores en las calles.


























