El proyecto de ADN canino de Santa Eulària hace caer a la mitad los avisos de Línea Verde sobre excrementos de perro en la calle
21/07/2025
- Desde la puesta en marcha del proyecto se han registrado más de 2.200 animales y se han abierto cerca de centenar de expedientes
- El mapa de recogida de muestras certifica una minoría de propietarios incívicos son los culpables de que la insalubridad en la vía pública
El proyecto de ADN canino en el municipio de Santa Eulària se afianza y hace descender a la mitad las incidencias reportadas en la aplicación Línea Verde en materia de excrementos en vía pública. De esta manera, durante 2023 se recibieron 366 notificaciones, mientras que en 2024 la cifra descendió a 338; en lo que llevamos de año, la entrada de este tipo de incidencias no ha superado el centenar (96 notificaciones). La iniciativa, que se puso en marcha a principios de 2023, arrancó con la modificación de las ordenanzas municipales sobre tenencia de animales domésticos y la puesta en marcha del servicio de logística, análisis de muestras y gestión de bases de datos necesario para su implementación.
Hasta la fecha, el municipio tiene registrados a 2.221 animales de un total estimado de 4.000 ejemplares. A esta estadística hay que sumar los infractores identificados tras el análisis de las muestras de heces tomadas por los celadores, que han permitido abrir 96 expedientes a propietarios de perros residentes en el municipio. Por años, en 2023 se abrieron 27 expedientes (10 muestras fueron positivas, 7 no estaban censadas y 10 resultaron ser prescritos). Al año siguiente, se abrieron 21 (con 14 muestras positivas y 7 no censadas) y en lo que llevamos de año, se han abierto 48 expedientes, de los cuales 32 son positivos y la resta no censados revelando información muy valiosa para alcanzar los objetivos del proyecto.
Las muestras recogidas, son analizadas posteriormente y se dividen en dos grupos. Por un lado, se encuentran las de resultado positivo, que son las que permiten iniciar expedientes sancionadores directos y donde destacan los casos de remaching. Aquí, se cruzan datos con muestras de excrementos anteriores al registro del perro, vinculando así infracciones pasadas con propietarios actuales. Por otro lado, está el grupo de muestras con resultado negativo. El análisis de estas permite identificar zonas con alta concentración de perros no censados y sus patrones de comportamiento. A raíz de esto, el proyecto ha permitido, por ejemplo, detectar a un perro no registrado en la zona turística de es Canar gracias al análisis de hasta 13 muestras negativas. La geolocalización y análisis de los horarios y estado de los excrementos han permitido acotar las horas y zonas de paseo, facilitando su identificación. Además, el sistema permite determinar aspectos del fenotipo del perro, como tamaño, color del pelo y tipo de hocico, lo que facilita aún más su localización.
Cabe recordar que la inscripción de los perros de los residentes en el municipio es obligatoria. La prueba -que es totalmente indolora para el animal- tiene un precio de 37 euros y carecer del registro genético tiene una sanción de 200 euros y no retirar las heces de los espacios públicos, de 300 euros. En relación con esto, las sanciones son de carácter retroactivas y la incorporación de los animales en la base de datos permitirá nuevos positivos y sanciones con las muestras que ya están disponibles en el censo genético municipal.
El ADN canino de Santa Eulària des Riu además de ser una medida para combatir las actitudes incívicas de la minoría de propietarios que no recoge los excrementos de sus mascotas, también quiere garantizar el bienestar animal al poder determinar los propietarios de camadas abandonadas, facilitar la devolución a sus dueños de los animales robados e identificar a los animales que ataquen al ganado en zonas rurales. La toma de muestras es completamente indolora para los animales.

























